No es más fuerte la razón porque se diga a gritos.
Alejandro Casona
Muchas personas han sido educadas para no hablar con la boca llena, pero pocas para no hacerlo con la cabeza vacía.
Orson Welles
Cualesquiera que hayan sido nuestros logros, alguien nos ayudó siempre a alcanzarlos.
Althea Gibson
Ya se han escrito todas las buenas máximas. Sólo falta ponerlas en práctica.
Blaise Pascal
Cuando sólo los deseos constituyen el fundamento de nuestra felicidad, no es fácil alcanzarla, porque los deseos no tienen fin.
José María Tobar
No hay más buena ni mala suerte que la prudencia o la imprudencia.
Baltasar Gracián
Si quieres que alguien te deje de ser antipático, hazle un favor; y verás cómo tu antipatía cambia de signo.
Benavente
El que quiera contemplar un torrente lo primero que debe de hacer es no ser arrastrado por él.
La persistencia es hermana gemela de la excelencia. Una es cuestión de calidad; la otra, de tiempo.
Marabel Morgan
En la vida te puede bastar la simpatía durante los primeros 15 minutos. Después más te vale saber algo.
H. Jackson Brown
Bienaventurado el que tiene talento y dinero, porque empleará bien este último.
Menandro
Al final de toda nuestra exploración llegaremos a donde habíamos comenzado y conoceremos ese lugar por primera vez.
T. S. Eliot
Puede juzgarse el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer.
Domingo Sarmiento
El éxito de la autoridad es que se la sienta, pero sin que se la vea ni se la oiga.
Los caprichos pueden ser perdonados; pero es un crimen despertar una pasión duradera para satisfacer un capricho.
André Maurois
Sea larga o corta la existencia, nuestra obligación es mantener jóvenes el alma y el corazón.
Daniel Rops
Si deseas progresar, no debes repetir la historia, sino hacer una historia nueva.
Gandhi
Son las relaciones con las personas lo que en el fondo da valor a la vida.
Humboldt
El hombre más sabio que he conocido me dijo una vez: "Nueve de cada diez personas mejoran con el trato", y he hallado siempre estas palabras ciertas.
Frank Swinnerton
Hoy seré dueño de mis emociones
Pergamino número seis del libro de Og Mandino: