Es una gran riqueza para el hombre el vivir parcamente y con ánimo sereno, porque así no tendrá jamás penuria de lo poco.
Lucrecio
Es una gran riqueza para el hombre el vivir parcamente y con ánimo sereno, porque así no tendrá jamás penuria de lo poco.
Lucrecio
Creer en las pérfidas insinuaciones de un adulador es como beber veneno en copa de oro.
Demófilo
Un necio refuta a un sabio en cualquier momento; un sabio no convence a un necio nunca.
Para hacer la paz se necesitan por lo menos dos. Más para hacer la guerra, basta uno solo.
Neville Chamberlain
La intención malévola es un veneno de las perfecciones y, ayudada del saber, daña con mayor sutileza.
Baltasar Gracián
El hombre, siempre el hombre, que no cesa de culpar a sus botas de los errores de sus pies.
Samuel Beckett
Nadie es inútil en este mundo si es capaz de aligerar la carga de otro.
Charles Dickens
Si lograste engañar a una persona no quiere decir que sea tonta, quiere decir que confiaba en tí más de lo que merecías.
Charles Bukowski
El tedio es una enfermedad de la mente que no acontece sino a los ociosos.
Concepción Arenal
No hay que aferrarse de tal manera al presente que descuidemos por completo el porvenir.
Pitágoras
Quien lee muchos libros y no piensa nada sobre ellos es como una estantería.
Proverbio chino
Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad; un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.
Winston Churchill
La mayor recompensa de nuestro trabajo no es lo que nos pagan por él, sino aquello en lo que nos convierte.
John Ruskin
El mejor maestro es el que enseñando poco, despierta en el alumno una gran voluntad de aprender.
Arturo Graf
Cuando uno llega a los ochenta años, ya lo ha aprendido todo; solamente le falta recordarlo.
Burns
Vivir, sufrir, morir: tres cosas que no se enseñan en nuestras universidades y que, sin embargo, encierran toda la sabiduría.
Augues
Vivir para los demás no sólo es la ley del deber, es también la ley de la felicidad.
Auguste Comte
Es bueno empezar la jornada con una dosis de ternura y así perfumar el día.
A. Maurois
Saludaré este día con amor en mi corazón
Pergamino número dos del libro de Og Mandino:
El Vendedor Más Grande del Mundo